sábado, 30 de octubre de 2021

Lecturas: Danza Macabra (Stephen King)

 Son 616 páginas en tapa dura en el único libro de King editado por Valdemar. Y que ocupa el úndecimo puesto (es de 1981) cronológico, entre los escritos por el autor de Maine. Habrá que esperar a 2000 para que vuelva a dedicarse al ensayo con Mientras escribo. Esta vez, más que ocuparse de su propia obra, lo hace del cánon del cine y la literatura de terror en los treinta años anteriores. Es decir, no sirve para conocer mejor la literatura de King, por más que esté escrito con un estilo desenfadado y chispeante, irreverente por momentos. Sino sus gustos, su panteón personal, las películas y autores de los que se nutre. Que le guían e inspiran. Por lo tanto, este libro sí nos da las claves personales de King. 

Tras un repaso por las diversas amenazas que conforman y nutren el género, el peculiar tarot con sus monstruos e intrusos, sus rupturas de la lógica y y las pulsiones a las que apela. Todo ello partiendo de un grupo de novelas fundantes de esa tradición: Frankenstein de Mary Shelley, El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde de Robert Louis Stevenson y Drácula de Bram Stoker.  Sigue con un repaso a lo mejor del género en el cine, sin rehuir la serie B, al género en la radio y a sus deficiencias en la televisión, considerado el soporte más decepcionante. Finalmente, un recorrido exhaustiovo por obras de autores de su especial preferencia (Ray Bradbury, Shirley Jackson, Peter Straub, Harlan Ellison, Ira Levin, Richard Matheson, Ramsey Campbell, James Herbert...) Todo ello desde su experiencia de lector y haciendo que el lector se sienta tentado de compartir esas lecturas.

En definitiva, y sólo para quienes quieran ahondar, casi cavar en el género, una más que recomendable guía para quitarnos la culpabilidad de estos placeres. En definitiva, como King afirma en las páginas finales, El trabajo del escritor fantástico, o del escritor de horror, es hacer un agujero temporal en esa visión de túnel; proporcionar un único espectáculo poderoso para ese tercer ojo. El trabajo del escritor de fantasía o de horror es hacer de usted, durante un rato, otra vez un niño.



No hay comentarios:

Publicar un comentario